Pelis, series

CARPE DIEM_El club de los poetas muertos

No podía haber elegido mejor tema para retomar mi blog después de mi maternidad. Y más en tiempos de Corona virus.

Podría decir que El Club de los Poetas Muertos es mi película de cabecera. Mi película favorita en el mundo, diría yo.

Parafraseando a la crítica de cine del momento, “El Club de los Poetas Muertos es todo un canto a la vida, a la libertad de pensamiento, una película que inspira y que nos hace querer ser mejores personas.”

En ella, el profesor Keating ( Robin Williams ) enseñaba a sus alumnos a ser librepensadores, a perseguir sus sueños, a mirar el mundo desde perspectivas diferentes.

Este valiente profesor se salía del estándar marcado por el ideario de un colegio masculino de disciplina férrea y tradicional para enseñar a sus alumnos a seguir sus propios caminos:

“Todos necesitamos ser aceptados, pero deben entender que sus convicciones son suyas, les pertenecen (…) aunque toda la manada diga: ¡no está bien!

Robert Frost dijo: Dos caminos divergen en un bosque, y yo tomé el menos transitado de los dos, y aquello fue lo que cambió todo.”

La película nos deja infinidad de frases que invitan a la reflexión

Podría contaros todas (no en vano las 20 veces que debí de ver esta película), pero me quedo con una:

“Carpe Diem. Porque somos alimentos para gusanos, señores. Porque aunque no lo crean, un día todos los que estamos en esta sala dejaremos de respirar. Nos pondremos fríos y moriremos. Aprovechen el día, muchachos. Hagan que sus vidas sean extraordinarias.”

Esta y otras muchas frases hicieron que esta película marcara mi vida para siempre, aún me sigo emocionando en la escena final, esa donde vimos a un jovencísimo y guapísimo Ethan Hawke subir a una mesa dejándonos uno de los finales más emocionantes de la historia del cine.

A todos aquellos que la habéis visto y estéis en una encrucijada en vuestras vidas:

 Es momento de volver a verla, de reflexionar y decidir a quién y a qué le damos nuestro recurso más preciado,  NUESTRO TIEMPO.

Deja un comentario